Por qué Microsoft cree que el futuro del agua depende del futuro de la innovación tecnológica


Por: Paul Fleming, gerente de programa del agua en Microsoft .

Foto: Microsoft

El agua potable es crítica para toda la vida, pero por desgracia no es sencillo que esté disponible para todas las personas del mundo. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), casi mil millones de personas alrededor del mundo carecen del servicio básico de agua potable, y por lo menos dos mil millones utilizan una fuente de agua para beber que está contaminada con heces.

Esta situación se volverá más aguda conforme las poblaciones crezcan y el planeta continúe calentándose. De hecho, la OMS sugiere que para 2025 casi la mitad de la población del mundo pasará momentos difíciles para acceder a agua potable limpia. En áreas que ya son golpeadas por sequías o falta de instalaciones de sanitación de agua, las cosas serán más acuciantes ya que el cambio climático exacerba la tensión referente a los recursos acuíferos. Más allá del impacto humanitario inmediato de la carencia de agua, El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) notó que la disponibilidad y calidad del agua podrían convertirse en un punto primario de presión para la sociedad debido al cambio climático. Debido a esto, no es de sorprender que el acceso al agua es parte por lo general de los primeros cinco riesgos globales identificados cada años por el Foro Económico Mundial.

Claro está que esta visión del futuro presume que continuemos con las cosas como van. Pero el agua está en el medio de una transformación digital que promete un futuro mejor, y en ningún lugar esto es más aparente que en la Semana Mundial del Agua. Tuve el placer de asistir a este evento anual a nombre de Microsoft, para entregar nuestra visión de la promesa de la tecnología para enfrentar los problemas de calidad y cantidad del agua. Me acompañaron cientos de líderes de gobierno, negocios y de la sociedad civil, quienes también compartieron sus razones para sentirse optimistas acerca del futuro del agua.

Además de charlar, realizamos nuevos compromisos. Microsoft está orgulloso de unirse al UN CEO Water Mandate, un esfuerzo colaborativo de corporaciones y ONG diseñado para asistir a las compañías en el desarrollo, implementación y cierre de prácticas y políticas corporativas de protección del agua.

De manera diligente hemos perseguido la protección del agua a través de nuestras operaciones globales, y unos de nuestros proyectos más ambicioso fue nuestro nuevo campus en Silicon Valley. En 2017, anunciamos que ese campus sería el primero de los campus tecnológicos con agua potable cercana a cero en el mundo. El 100 por ciento del agua que no es para beber en los edificios vendrá del agua de lluvia o será agua reciclada en sitio, más allá de los bebederos y lavabos ni una sola gota de agua para más de 2 mil empleados y 15 acres de terreno vendrá de fuentes municipales. Además, diseñamos nuestro campus con los humedales cercanos en mente y pensamos en dar pasos para mejorar nuestro ambiente local de agua.

Como una empresa global de tecnología, sabemos que podemos tener un impacto aún mayor al impulsar a otros más allá de nuestras cuatro paredes. Un ejemplo de cómo hemos aplicado tecnología al espacio acuífero es Water Risk Monetizer, una poderosa herramienta construida en asociación con Ecolab y Trucost. La herramienta muestra los costos de utilizar agua en cada paso de la operación del negocio, desde manufactura a entrega, y puede dar a las compañías una idea de cómo esos costos incrementarán si el agua se vuelve un recurso limitado. Esto les ayuda a gestionar el agua de manera más efectiva y tiene el potencial de reducir el consumo de agua en muchas industrias diferentes.

También trabajamos para aplicar IA en el problema del agua. A través de nuestro programa AI for Earth, un programa a cinco años y 50 millones de dólares, Microsoft pone herramientas de IA en las manos de individuos y organizaciones que trabajan al frente de los retos ambientes, en los que se incluye el agua. A la fecha, 20 por ciento de nuestros 137 beneficiarios de AI for Earth trabajan en proyectos relacionados con el agua. Nuestros beneficiarios trabajan en la amplitud de los problemas, algunos utilizan IA para mapear ecosistemas costeros para crear una visión más precisa de la resiliencia costal e informar a la conservación en tiempo real y a los esfuerzos de respuesta ante desastre, mientras otros trabajan en el impacto del agua de tormentas o en sitios Superfund en recursos locales acuíferos, y otros trabajan para predecir, rastrear e incluso prevenir inundaciones de mejor manera. Estamos emocionados por el uso de IA para informar y enfrentar la escasez de agua. WetDATA crea un centro de datos e innovación del agua que recolecta y disemina información sobre la escasez y riesgos del agua para generar decisiones informadas e impulsadas por datos referentes a prácticas del agua. También invitan a los investigadores a descubrir e innovar maneras de conservar el agua con la esperanza de impulsar la sustentabilidad del agua en diferentes industrias.

Esperamos expandir nuestra labor, tanto dentro de nuestras operaciones como a través de AI for Earth, en 2019. Después de una semana en SIWI, me siento aún más motivado acerca de la transformación digital del agua. Creemos que el vaso ya está medio lleno de soluciones para el agua y tenemos confianza que aquellos que trabajan en los apremiantes retos actuales del agua podrán utilizar IA y aprendizaje de máquina para llenar lo que falta del vaso.


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