Trabajar para incrementar la ciber resistencia de las ciudades en el mundo


Hace un año, Microsoft y la Fundación Rockefeller anunciaron que colaboraremos en el reto de las 100 Ciudades Resistentes (100 Resilient Cities), iniciativa por parte de la fundación, en un esfuerzo por ayudar a las ciudades para enfrentar nuevas necesidades de ciber resistencia. Nuestro principal objetivo al unirnos a este esfuerzo ha sido ayudar a mejorar la resistencia digital, y asegurar que hay más habilidad para aguantar y recuperarse de los impactos y tensiones, los cuales son cada vez más frecuentes en parte de la vida del siglo XXI.

No pasa un solo día sin que leamos acerca de una organización afectada por ataques cibernéticos. Cualquier organización o individuo de cualquier tamaño o estándar global, es susceptible a este tipo de ataques. Mientras que las empresas, gobiernos e individuos se apresuran para tomar ventaja del rápido desarrollo de tecnologías para entregar una gran variedad de beneficios económicos y sociales, la propia digitalización presenta una nueva variedad de riesgos. Como resultado, hemos visto que la ciber seguridad crece más allá de ser solo una responsabilidad de un departamento de TI, para ser reconocida como una compañía o un amplio problema gubernamental que acarrea consecuencias de largo alcance. Por otro lado, una nueva disciplina, la ciber resistencia, empieza emerger, mientras que las organizaciones lentamente comienzan a provocar cambios de prevención a resistencia, con un enfoque en el valor continuo, preparación para, y de respuesta a los incidentes cibernéticos. El entender que aquellos que sobreviven no significa que sean los más fuertes o los más inteligentes, pero aquellos que mejor se adaptan a las nuevas circunstancias, aplican igual de bien en el ciberespacio.

Mientras que no existe una definición aceptada de manera internacional de “ciber resistencia”, hay un consenso en aumento, el cual define a la ciber resistencia como la habilidad de los sistemas cibernéticos complejos para entregar de manera continua, los resultados esperados a pesar de las tensiones crónicas y crisis agudas. Los sistemas de ciber resistencia también exhiben atributos comunes de resistencia que incluyen (1) advertencias, (2) diversidad, (3) integridad, (4) regulación propia, y (5) adaptabilidad. De forma adicional, la ciber resistencia puede ser mejor comprendida, y evaluada en cierto nivel tras entender las capacidades y habilidades de lectura, respuesta y reinvención. Dados estos atributos, es claro que la resistencia no es más que una organización, o en este caso, una ciudad, la cual puede comprar desde un vendedor. Está diseñada a través del liderazgo, trabajo en equipo, toma de riesgos, confianza, flexibilidad  y compromiso para avanzar y continuar la reinvención de la ciudad digital.

Desde el comienzo de nuestra asociación, nuestro equipo ha trabajado con ciudades individuales para ayudarlas a ir más allá de su enfoque por desarrollar acercamientos “seguros al fracaso”, y así entender cuál es el conjunto distribuido de capacidades y habilidades que requieran que sean verdaderamente resistentes, y casi imposibles de medir o identificar desde una estricta perspectiva cuantitativa.

A través de este trabajo en curso, existe una gran oportunidad de trabajar con ciudades alrededor del mundo y de cambiar el pensamiento acerca de la resistencia cibernética, que ser más que una degradación elegante y mejor abarcar la habilidad para resistir capacidades/habilidades disminuidas, y reinventarse ante factores como tensiones prolongadas o crisis agudos.

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