Cómo un ex profesor de escuela primaria trasladó sus habilidades a una carrera en la nube


El camino de Adam Coccari a Microsoft no fue el que se imaginaría para que un recién graduado diera el salto hacia una prometedora carrera en la industria tecnológica: Comenzó con un título en psicología, un trabajo de enseñanza y sus altas esperanzas de convencer a estudiantes de cuarto y sexto grados de que las matemáticas no tienen que ser algo rutinario.

Él desarrolló una aplicación que esconde la práctica matemática en la diversión de un videojuego – y en el proceso, se dio cuenta que “en verdad amaba crear productos visuales” y la administración, diseño y mercadeo del proyecto que lo acompañaban.

Así que obtuvo su MBA, consiguió un internado en el Grupo de Mercadotecnia de Nube y Empresa de Microsoft y rápido se dio cuenta dónde quería estar.

“Creo que Microsoft es especial. Ellos estaban dispuestos a apostar en alguien como yo, con antecedentes no tradicionales”, comenta Coccari. “Me encanta que estén dispuestos a traer un profesor y digan, ‘Oye, creemos que puedes aprender y desarrollarte en este ambiente’”.

Matt Schnugg, que fue la primera persona en entrevistar a Coccari en Microsoft, comenta que todo el trabajo de Coccari en el desarrollo y mercadeo de la aplicación matemática mostró que “él se sentía familiarizado con la tecnología y lo que se requiere para vender. Eso fue un gran extra para mí.”

“La capacidad de entender un mercado que no es tangible es algo que va más allá de entender a una gran cantidad de candidatos”, comenta Schnugg, líder gerente del programa de operaciones de negocios en Nube y Analítica e Información de Valor Empresarial. “Había muchas coincidencias entre lo que hacía con el mercadeo orgánico de su producto y lo que podría hacer con Azure”.

Schnugg dice que las habilidades matemáticas de Coccari y su fuerte capacidad de enseñar y motivar a la gente son excelentes recursos, junto con su “disposición de abordar algo que tal vez no sea intuitivo en un inicio” – todo esto son cosas que no tienen nada que ver con una experiencia muy específica para un trabajo.

“Uno de los consejos que doy a la gente que viene con antecedentes no relacionados con tecnología, o que pertenecen a lo que trabajan de manera exacta, es: Encuentren cosas que pueden hacer que generen valor de inmediato”, menciona Schnugg. “Para mí, la inteligencia no tiene nada que ver con cuántos años tienes de experiencia en un lugar en particular; es la capacidad de conectar los puntos”.

Como gerente de producto durante el último año, uno de los principales proyectos de Coccari es trabajar para conectar los datos de los clientes para ayudar a mostrar el camino del cliente, un esfuerzo enfocado en optimizar las labores de mercadotecnia.

También ha comenzado a diseñar nuevos tableros de control basados en web que muestran la efectividad de métodos específicos de mercadotecnia de Microsoft, que son herramientas muy útiles para mercadólogos digitales, gente de ventas en campo y otros, hasta los ejecutivos de alto nivel.

Coccari dice que ama crear cosas y luego construir sobre cada esfuerzo para encontrar maneras de mejorarlas para los usuarios al obtener un entendimiento profundo de lo que quieren y necesitan.

“En verdad me encanta trabajar con el equipo que realiza la construcción – ir y regresar para encontrar mejoras, hacer los diseños y volver con base en eso”, comenta. “Eso es lo que más me apasiona”.

Esa pasión comenzó hace unos años con la idea de su premiada aplicación matemática. Recién llegado a la Universidad Colgate, no estaba seguro qué quería hacer con su carrera cuando encontró un trabajo de profesor asociado en una escuela privada en California.

Ahí, él quería mostrar a los niños que las matemáticas no necesitan ser algo que provoque miedo, así que comenzó a utilizar tarjetas, juegos y cualquier cosa que él pensara que los podría motivar. Buscó aplicaciones que pudieran ayudar y “se sorprendió cuando descubrió que no había muchas cosas buenas”, menciona. “Yo estaba seguro que lo podía hacer mejor”.

Comenzó a diseñar lo que se convertiría en “Math Evolve”.Un profesor de arte en su escuela le ayudó a diseñar personajes. Recibió comentarios de los niños, encontró un estudio de videojuegos que podía fabricarla y buscó la mercadotecnia en línea para encontrar una audiencia para ella.

La aplicación se lanzó a inicios de 2012. A partir de entonces ha sido descargada más de 500 mil veces en más de 90 países y es utilizada en escuelas alrededor del mundo. Ofrece a los niños la emoción del juego y ejercicios matemáticos que casi no notarán conforme conquistan enemigos en escenas elaboradas que incluyen las profundidades del mar y el espacio exterior.

La experiencia completa inspiró a Coccari para ir a la escuela de negocios en la Universidad de Michigan y buscar el internado de Microsoft, donde pasó un verano en la administración del programa de motor de búsqueda de mercadotecnia (SEM) para Windows Server, System Center y SQL Server, y ayudó a definir la estrategia SEM.

También ayudó a diseñar la interfaz de usuario y la funcionalidad de una plataforma web para resaltar las historias de éxito de los clientes, otra responsabilidad que le dio la oportunidad de hacer un impacto y tener algo para mostrarlo.

“Microsoft en verdad da a los que están en internados productos importantes y retadores que no son sólo cosas que no sirven”, comenta. “Pude ver que el sitio que diseñé estuviera en vivo en nuestra página de Microsoft”.

Al finalizar el internado, aceptar la oferta de un trabajo de tiempo completo fue sencillo. “Sólo firmé. Estaba muy feliz”, menciona. “No fue una decisión difícil.”

Durante el año pasado, viajó a China para ayudar a crear una nueva asociación y voló a Estambul para un proyecto de análisis de datos. Hace poco fue a Florida para la conferencia MGX con el programa Microsoft Academy for College Hires (MACH) MBA y tuvo oportunidad de conocer a otros nuevos empleados con MBA de todo el mundo.

Coccari también aprovecha muchas de las otras cosas que Microsoft ofrece; juega en los equipos de futbol y basquetbol de la compañía, va a ferias de tecnología y es parte de otras divertidas actividades para conectarse con gente fuera de sus horas de trabajo.

Él comenta que está contento de estar en un ambiente de apoyo donde siente que tiene la libertad de perseguir diferentes ideas y el reto y la inspiración de disfrutar en lo que trabaja cada día.

El trabajo lo ha “empujado en direcciones nuevas por completo para aprender cómo trabajar con datos y trabajar con problemas y situaciones bastante complejas”, menciona. “He aprendido mucho”.

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